La relación entre la familia,
el centro escolar y el educador es un aspecto fundamental en el desarrollo del
niño, y como ya sabemos debe producirse antes de que el alumno se incorpore en
el aula.
Según Martín-Moreno Cerillo la implicación de los padres en los centros
escolares es un factor importante para el éxito académico de sus hijos por tres
razones:
- Los padres constituyen
la influencia más poderosa en la vida de los alumnos. Las escuelas deben
informar a los padres sobre el currículum de sus hijos y asesorarles para que
les motiven.
- Las actitudes de los
alumnos hacia el centro educativo resultan influidas por los sentimientos de
sus padres relativos a esta institución. Es importante que los centros
educativos establezcan una buena relación con los padres y que estos perciban
que el profesorado toma en cuenta su opinión cuando se analizan temas
escolares.
- Los padres tienen
percepciones directas sobre ellos que pueden ayudar al centro escolar en la
organización de la necesaria individualización del entorno del aprendizaje.
No obstante, existe una escasa
colaboración de las familias en los centros educativos que se debe
principalmente a los siguientes aspectos:
- Falta de estímulo a la
participación de los padres: la mayor parte de los padres no conocen los cauces
para la participación en los centros educativos ni las funciones del consejo
escolar. Culpando de ello tanto al centro educativo, por su falta de
información, como a la administración educativa, por la escasez de acciones
para la formación de los padres.
- No ven utilidad en esa
participación: No se sienten partícipes del sistema educativo e incluso, no se
sienten incluidos en la comunidad escolar.
- Falta de motivación de
los padres/madres: apatía, dejadez de responsabilidad, comodidad, etc.
- No se conocen lo suficiente
entre ellos para elegir representante.
- Incapacidad del centro
educativo para “mover” a las familias.
- Los padres no se
consideran preparados. Esto es debido a estereotipos o ideas equivocadas sobre
el funcionamiento de los consejos escolares, al considerar que los temas que se
debaten en sus reuniones son muy técnicos específicos.
- Su interés está en los
profesores de su hijo, no en el funcionamiento del centro.
- Incompatibilidad de los
horarios laboral y escolar.
- Delegan la
responsabilidad de la educación de sus hijos en el centro en los profesionales.
- La administración no
potencia la democratización de los centros.
- Problemas de
desplazamiento.
- Depende del nivel
socioeconómico y de la edad de los hijos.
- Falta de cultura de
participación.
Estas son algunas medidas que pueden servir como mejora para
fomentar dicha participación:
- La comunicación entre familias y docentes es señal no solo
de calidad, sino también de coherencia educativa. El diálogo entre ambos es
fundamental si se quieren intervenciones educativas complementarias que
apuesten por un mismo proyecto de persona. Solo de este modo el alumnado
percibirá lo que es realmente importante en su vida.
- Teniendo en cuenta el importante papel que desempeña un
clima de confianza entre las partes para la creación de una cultura efectiva de
participación parental en los centros educativos, las familias deberían
contribuir a la generación de dicho clima mediante actitudes de consideración
hacia el profesorado, así como con la voluntad de asumir objetivos educativos
comunes y con el propósito de llegar a acuerdos. Lo cual supone compartir
información, responsabilidades, decisiones y resultados.
- Los centros educativos y su personal docente y no docente deberían
contribuir a la creación de un clima cooperativo que alimente un compromiso
efectivo de asociación entre familia y centro. Todo ello desde un conocimiento
fundado, una actitud profesional abierta y generosa y la convicción de su
utilidad en beneficio del alumnado.