martes, 21 de abril de 2015

CAUSAS DE LA BAJA PARTICIPACIÓN DE LOS PADRES EN LOS CENTROS ESCOLARES

La relación entre la familia, el centro escolar y el educador es un aspecto fundamental en el desarrollo del niño, y como ya sabemos debe producirse antes de que el alumno se incorpore en el aula.
Según Martín-Moreno Cerillo la implicación de los padres en los centros escolares es un factor importante para el éxito académico de sus hijos por tres razones:
- Los padres constituyen la influencia más poderosa en la vida de los alumnos. Las escuelas deben informar a los padres sobre el currículum de sus hijos y asesorarles para que les motiven.
- Las actitudes de los alumnos hacia el centro educativo resultan influidas por los sentimientos de sus padres relativos a esta institución. Es importante que los centros educativos establezcan una buena relación con los padres y que estos perciban que el profesorado toma en cuenta su opinión cuando se analizan temas escolares.
- Los padres tienen percepciones directas sobre ellos que pueden ayudar al centro escolar en la organización de la necesaria individualización del entorno del aprendizaje.

No obstante, existe una escasa colaboración de las familias en los centros educativos que se debe principalmente a los siguientes aspectos:
- Falta de estímulo a la participación de los padres: la mayor parte de los padres no conocen los cauces para la participación en los centros educativos ni las funciones del consejo escolar. Culpando de ello tanto al centro educativo, por su falta de información, como a la administración educativa, por la escasez de acciones para la formación de los padres.
- No ven utilidad en esa participación: No se sienten partícipes del sistema educativo e incluso, no se sienten incluidos en la comunidad escolar.
- Falta de motivación de los padres/madres: apatía, dejadez de responsabilidad, comodidad, etc.
- No se conocen lo suficiente entre ellos para elegir representante.
- Incapacidad del centro educativo para “mover” a las familias.
- Los padres no se consideran preparados. Esto es debido a estereotipos o ideas equivocadas sobre el funcionamiento de los consejos escolares, al considerar que los temas que se debaten en sus reuniones son muy técnicos específicos.
- Su interés está en los profesores de su hijo, no en el funcionamiento del centro.
- Incompatibilidad de los horarios laboral y escolar.
- Delegan la responsabilidad de la educación de sus hijos en el centro en los profesionales.
- La administración no potencia la democratización de los centros.
- Problemas de desplazamiento.
- Depende del nivel socioeconómico y de la edad de los hijos.
- Falta de cultura de participación.

Estas son algunas medidas que pueden servir como mejora para fomentar dicha participación:
- La comunicación entre familias y docentes es señal no solo de calidad, sino también de coherencia educativa. El diálogo entre ambos es fundamental si se quieren intervenciones educativas complementarias que apuesten por un mismo proyecto de persona. Solo de este modo el alumnado percibirá lo que es realmente importante en su vida.
- Teniendo en cuenta el importante papel que desempeña un clima de confianza entre las partes para la creación de una cultura efectiva de participación parental en los centros educativos, las familias deberían contribuir a la generación de dicho clima mediante actitudes de consideración hacia el profesorado, así como con la voluntad de asumir objetivos educativos comunes y con el propósito de llegar a acuerdos. Lo cual supone compartir información, responsabilidades, decisiones y resultados.

- Los centros educativos y su personal docente y no docente deberían contribuir a la creación de un clima cooperativo que alimente un compromiso efectivo de asociación entre familia y centro. Todo ello desde un conocimiento fundado, una actitud profesional abierta y generosa y la convicción de su utilidad en beneficio del alumnado.

No hay comentarios:

Publicar un comentario